Usos y propiedades de la Magnetita según Santa Hildegarda

La magnetita, conocida como magnes o “piedra imán” en los textos de Santa Hildegarda, es un mineral descrito en su obra Physica (capítulo XVIII del Libro IV).

Se forma a partir de la baba de ciertos reptiles venenosos, donde el veneno se endurece como una piedra, capturando una energía magnética y purificadora.

Representa una gema con propiedades para estabilizar la mente y disipar humores nocivos, asociada a la protección contra trastornos psíquicos.

Hildegarda la recomienda para usos vinculados a la estabilidad mental, activada mediante contacto con saliva humana para avivar su “fuego” interno y eliminar influencias negativas.


Propiedades Generales


•  Físicas: Como imán natural (óxido de hierro), atrae el hierro y materiales magnéticos. Su energía se activa con saliva caliente, disipando humores nocivos que causan trastornos.
•  Emocionales y Espirituales: Estabiliza la psique, combate furia, alucinaciones, obsesiones y fanatismos. Aleja espíritus malignos y restaura el equilibrio mental, similar a un “fuego” que quema lo negativo.


Usos y Remedios Específicos


Hildegarda menciona un uso principal, enfocado en la activación con saliva para tratar desequilibrios mentales:
•  Estabilidad psíquica (furia, alucinaciones, esquizofrenia, obsesiones): Moja la magnetita con saliva humana para avivar su fuego, luego aplícala en la frente o pecho del afectado. Esto disipa humores nocivos que trastornan la mente, restaurando la cordura.
•  Forma de uso recomendada: Contacto directo con saliva para activar; no se detallan otros remedios extensos, pero se usa como amuleto para protección mental continua.


Estas descripciones se basan en la visión medieval de Hildegarda, integrando lo físico con lo espiritual, y no reemplazan tratamientos médicos modernos.