Usos y propiedades del Jaspe Rojo según Santa Hildegarda

El jaspe (conocido como jaspis en latín en sus textos, a menudo refiriéndose al jaspe rojo o variedades similares de cuarzo opaco) es una piedra preciosa descrita por Santa Hildegarda en su obra Physica (capítulo X). Se forma cuando el sol comienza a ocultarse, con su brillo aún presente pero el aire enfriándose, capturando una energía vital y equilibradora que combina fuego y agua.

Representa una gema cálida y vigorizante, asociada a la vitalidad divina, con propiedades para fortalecer el corazón, aliviar dolores y restaurar el equilibrio físico-emocional. Hildegarda la recomienda como “remedio universal” contra dolores de todo tipo, preferentemente como colgante, pulsera o en contacto directo con la piel para potenciar sus virtudes.

Propiedades Generales


•  Físicas: Actúa como un “marcapasos natural”, regulando el ritmo cardíaco y aliviando dolores musculares, auditivos y respiratorios. Es rápida en su acción, purificando el cuerpo de toxinas y fortaleciendo la vitalidad general. Útil contra inflamaciones, alergias y afecciones causadas por desequilibrios ambientales.
•  Emocionales y Espirituales: Proporciona fuerza, energía y vitalidad; disipa estrés, tristeza y debilidad emocional. Fortalece el corazón espiritual, promoviendo serenidad y conexión con lo divino.


Usos y Remedios Específicos


Hildegarda propone aplicaciones prácticas, enfatizando su rapidez y versatilidad, a menudo colocándola en la zona afectada:
•  Problemas auditivos (sordera, dolor de oídos): Lleva el jaspe como colgante o aplica directamente en la oreja para aliviar dolores y mejorar la audición.
•  Afecciones respiratorias (sinusitis, alergias, catarro): Colócalo en el pecho o nariz para descongestionar y reducir inflamaciones.
•  Dolores musculares y tortícolis: Aplica en la zona afectada para un alivio rápido, como en casos de rigidez cervical.
•  Problemas cardíacos (taquicardias, perturbaciones del ritmo por estrés): Úsalo como “marcapasos” llevando un colgante o pulsera para estabilizar el corazón y reducir dolores anginosos.
•  Dolores generales y vitalidad: Como remedio universal, colócalo en cualquier área dolorida para restaurar fuerza y energía.


Estas descripciones se basan en la visión medieval de Hildegarda, integrando lo físico con lo espiritual, y no reemplazan tratamientos médicos modernos