Usos y propiedades del Prasio según Santa Hildegarda
El prasio (conocido como prasius en latín en sus textos, una variedad de cuarzo verde o jaspe verde) es una piedra preciosa descrita por Santa Hildegarda en su obra Physica (capítulo IX). Se forma cuando el sol se está ocultando, pero el aire aún está caliente por sus rayos, y el rocío comienza a caer, capturando una energía equilibradora y refrescante.
Representa una gema cálida con propiedades para calmar fiebres intensas y aliviar lesiones relacionadas con la sangre y el calor, con énfasis en su uso directo o en remedios simples para restaurar el equilibrio del cuerpo.
Propiedades Generales
• Físicas: Actúa contra fiebres ardientes y afecciones inflamatorias (como alergias, insolaciones, sarampión, escarlatina y rubeola). Ayuda en lesiones por impactos, promoviendo la circulación sanguínea y reduciendo inflamaciones.
• Emocionales y Espirituales: Calma el calor interno, equilibra humores y repele males relacionados con excesos de fuego en el cuerpo, según la visión holística de Hildegarda.
Usos y Remedios Específicos
Hildegarda propone aplicaciones prácticas, enfocadas en el contacto directo o mezclas naturales para disipar el calor y sanar heridas:
• Fiebre ardiente (alergias, insolaciones, sarampión, escarlatina, rubeola): Envuelve el prasio en un poco de masa de pan y sujétalo al ombligo durante 3 días y 3 noches; la fiebre cesará.
• Caídas, contusiones, impactos, cardenales, quemaduras, trombosis: Toma manteca de cerdo y mézclala con salvia y tanaceto, coloca el prasio en la mezcla y caliéntala al sol o al fuego; aplica todo caliente sobre el lugar doloroso y mejorará.
• Forma de uso recomendada: Llévalo como colgante o en contacto con la piel para efectos preventivos, o en remedios para afecciones agudas.
Estas descripciones se basan en la medicina medieval de Hildegarda, integrando lo físico con lo espiritual, y no reemplazan tratamientos médicos modernos.