Usos y propiedades del Rubí según Santa Hildegarda
El rubí, conocido como carbunclo (carbunculus en latín) en los textos de Santa Hildegarda, es una piedra preciosa descrita en su obra Physica (capítulo XIV). Se forma durante los eclipses de luna, cuando el sol vierte todas sus fuerzas en el firmamento para resucitar a la luna, otorgándole un brillo solar intenso.
Pertenece a la familia de los corindones y es considerada por Hildegarda como la mejor de todas las piedras por su gran poder energético, aunque debe usarse con moderación para evitar efectos adversos.
Propiedades Generales
• Físicas: Su color rojo intenso simboliza vitalidad y energía. Fortalece el sistema inmunológico, regula la presión arterial y las hormonas, mejora la calidad de la sangre y actúa contra inflamaciones como la gota. Tiene efectos purificadores sobre el cuerpo, pero su energía puede ser tan intensa que, si se mantiene en contacto prolongado con la piel, podría causar deshidratación.
• Emocionales y Espirituales: Ahuyenta espíritus malignos y energías negativas, promoviendo protección espiritual. Conserva la ropa y el ambiente de influencias nocivas, y aporta alegría y fuerza interior.
Usos y Remedios Específicos
Hildegarda propone aplicaciones prácticas con precaución, enfocadas en usos breves y rituales para potenciar su fuerza solar:
• Fortalecimiento del sistema inmunológico (fiebre, peste, defensas bajas, gota, sensibilidad a cambios climáticos): Coloca el rubí en el ombligo a medianoche (hora real, no oficial) y retíralo cuando sientas calor o un estremecimiento.
• Alivio del dolor de cabeza: Ponlo en la coronilla por un breve tiempo hasta que se caliente; retíralo si el dolor desaparece o antes de que pierda efecto.
• Protección contra energías negativas: Guarda la piedra en la ropa, cajones o armarios para ahuyentar espíritus malignos y mantener la energía por más tiempo.
• Regulación de la presión arterial y hormonas (climaterio, molestias menstruales): Llévalo colgado al cuello por periodos cortos para mejorar la sangre y equilibrar el cuerpo.
• Modo de uso recomendado: Evita el contacto prolongado; úsalo en colgantes con jaula de plata para no tocar directamente la piel y prevenir deshidratación.
Estas descripciones se basan en la visión medieval de Hildegarda, integrando lo físico con lo espiritual, y no reemplazan tratamientos médicos modernos.